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A 4 horas al
sur de la capital Dakar, el
delta del Sine Saloum debe su
nombre a los dos ríos que lo riegan.
Es uno de los destinos con mejor reputación de Senegal y ofrece generosamente a los
visitantes sus colores, culturas, flora y fauna, y modos de vida tradicionales. |
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Se trata de un verdadero delta
formado por el mar, que remonta los lechos respectivos del Siné y del Saloum, y que da
lugar a numerosas islas de todos los tamaños sobre las que crecen los mangles que forman
el manglar. El Siné-Saloum está considerado parque nacional. A orillas del parque
se encuentran numerosos pueblos pesqueros de etnias serer y mandingo principalmente. El
sur del parque, mucho menos habitado, posee el manglar más bello con mangles que pueden
llegar a 5 m de altura. |
Este refugio de numerosas
aves y territorio de reputación pesquera es un lugar para los amantes de la naturaleza y
de la vida salvaje, un mundo donde el silencio sólo es roto por el viento, el chillido de
las aves, y los cantos de los hombres y mujeres que trabajan.
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| Si bien es muy difícil poder observar los mamíferos marinos
(delfines de los "bolong", o vacas marinas, todavía más raras) que
huyen de la presencia del hombre, no se puede decir lo mismo de las aves que constituyen
una multitud impresionante. De las muchas especies de garzas que se pueden ver la más
grande de todas es la garza Goliat. Pelícanos, garcetas, zarapitos -que advierten de la
llegada de los visitantes- ostreros, avefrías están siempre presentes. También
encontramos aves rapaces, como el águila pesquera, o el buitre palmero, aunque para
verlas hace falta una observación más atenta.
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Si nos tomamos tiempo para
pararnos en el corazón del manglar no tardarán en aparecer una multitud de cangrejos
violinistas. Es posible también observar los muy curiosos periophthalamus: pequeños
peces que tienen la facultad de quedarse fuera del agua en la marea baja y que utilizan
sus aletas pectorales como pequeñas patas para correr sobre el barro del manglar. Una
gran cantidad de pequeños pájaros de todos los colores se camuflan en el seno de los
mangles pero basta con un poco de paciencia y de discreción para poder admirar los
cardenales, carracas, martines pescadores...
| Sorprende a los amantes de
la naturaleza....
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